“La posibilidad de que alguien te pague por cantar con una orquesta sinfónica es acojonante”

TRIBUNA entrevista a Miguel Ríos que llegará a Valladolid este sábado para presentar su nueva gira ’Symphonic Rios’. Sus clásicos de siempre, pero con una orquesta de medio centenar de músicos.

Los viejos rockeros nunca mueren. Eso dijo el propio Miguel Ríos en una canción hace 35 años. Hoy a sus 74 palos disfruta como un niño subiéndose al escenario, porque “cualquier tiempo pasado fue peor”. Parecía que el granadino iba a decir adiós a su prolífica carrera, pero no se podía “negar” a tocar sus clásicos con una orquesta sinfónica de cincuenta músicos: “es algo inenarrable”. Dice el músico que hoy se hace “mejor rock que nunca en España” y está muy orgulloso de “haber contribuido a explicar mi tiempo”. Genio y figura, Miguel Ríos llega este sábado al Polideportivo Pisuerga (21 horas) con su ’Symphonic Rios’.

¿Qué se va a encontrar el espectador en ‘Symphonic Ríos’?

Un espectáculo único. Yo no sé si alguien ha tocado en Valladolid rock sinfónico, con una orquesta de medio centenar de músicos dirigida por el maestro Carlos Checa, acompañados de mi banda y un repertorio totalmente adaptado a este tipo de sonido, sin perder mi esencia.

Usted que es rockero, ¿se encuentra cómodo con este formato?

Muy cómodo, porque no hemos cambiado la esencia, sino que se ha potenciado. Es como si de pronto al guitarrista o al bajo les sumas los chelos y los violines y todo crece y se hace mucho más rotundo. Gente como Metallica ya ha tocado con orquestas sinfónicas hace varias décadas… No es algo que haya inventado yo, por desgracia. La posibilidad de que alguien te pague por cantar con una orquesta sinfónica es inenarrable para un músico, es acojonante.

¿Sonarán los temas clásicos en Valladolid?

Por supuesto. ¿Cómo tocar con una orquesta sinfónica y que no suene el Himno de la Alegría? Hay canciones que tenían esa predisposición de ser tocadas de esta forma, como por ejemplo Sueño espacial y, sin embargo, hay otro temas como Nuclear que jamás pensamos que pudieran sonar con orquesta y la verdad es que adquieren un nuevo lenguaje, un ropaje diferente y toman una nueva naturaleza. Por supuesto, Santa Lucía, que es una canción que suena bien hasta debajo de la ducha, un tema magnífico, imperecedero, también está incluido dentro del repertorio. En definitiva, hay un repaso por los temas más conocidos, que se unirán a otras canciones más inéditas como Boabdil el Chico se va al Norte.

¿Muchas fechas en esta gira?

Hacemos quince bolos. Estrenamos en Granada, en el Festival Internacional de Música y danza; lo hicimos en el Carlos V donde por primera vez sonó rock. Grabamos el disco y posteriormente ampliamos repertorio, con temas que no habían sonado demasiado, para ofrecer conciertos de dos horas y media.

‘Bye, Bye Ríos’ sonaba a despedida ¿por qué decide Miguel Ríos volver a subirse a los escenarios?

R: Era una despedida en toda regla, me parecía que iba a ser la última gira profesional, pero cuando surgió ‘El gusto es nuestro’ no pude decirles que no y en medio de esa gira me ofrecieron cantar con una orquesta sinfónica y tampoco pude negarme. Era una oportunidad y algo impensable en estos días: ponerse en carretera con tantos músicos. No obstante, yo no pienso que haya interrumpido o traicionado el juramento no explícito de mi adiós… estoy haciendo esto porque estoy en muy buena forma, a mis 74 años físicamente estoy en un momento espectacular, de lo contrario no me subiría a un escenario porque no podría dar gato por liebre. La verdad es que me lo paso de puta madre y encima me pagan, no se puede pedir más.

 

Sigue leyendo la entrevista de J.A. Gallego en Tribuna de Valladolid

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